Piedra, acero y Realismo

capella

David Bestué llena el espacio de La Capella con Realismo, una expo que trata la historia de la ingeniería española, y por tanto de la construcción. Un tema algo inusual en el arte que empezó gestándose con el propósito de investigar sobre física escultórica. Sin embargo, el reusltado puede leerse desde una mirada mucho más política.

Por un lado, en uno de los laterales de La Capella se encuentran una serie de carteles. A modo de eje cronológico explican de forma irónica, basada en citas y fotografías, la historia de la construcción española en los últimos tiempos. Desde la escuela de ingeniería hasta arquitectos famosos, la posguerra o la deconstrucción, es un amalgama cómico de despropósitos sobre como la disciplina de la ingeniería ha colapsado en España. El peso conceptual de la exposición está en este recorrido visual, pues brinda toda la información necesaria para entender de qué nos habla Bestué en la gran instalación de materiales.

Ésta, llenando el gran espacio expositivo, reúne multitud de elementos constructivos (puentes, cadenas, hierro forjado, agua del río Ebro en una botella de plástico…), combinados de forma muy escenográfica. El peso formal de la propuesta se encuentra aquí. Son formas casi escultóricas y de grandes dimensiones que aportan un valor tangible. Están en un lugar no propio, fríos y desordenados, familiares y extraños al mismo tiempo.

Esto de cambiar cosas de su lugar y la ironía con trasfondo político es algo que Bestué ya hacía junto a Marc Vives hace años. Sin ir más lejos, las Acciones en casa que trastocaban el orden mental de un espacio cotidiano e insertaron a Bestué/Vives en el contexto de arte contemporáneo de Barcelona. Qué mejor lugar que el de una capilla gótica en el centro de esta ciudad para conjugar elementos constructivos que nos recuerdan lo absurdo en una exposición vinculada con el contexto actual.